
El crecimiento industrial y demográfico, el desarrollo de las ciudades y la poca conciencia de las personas, ponen hoy a las grandes ciudades de cara a una problemática de contaminación ambiental, pues es cada vez más difícil encontrar un lugar con las condiciones adecuadas para disponer los residuos sólidos o mal llamadas “basuras”. Se toma a continuación algunos apuntes de una monografía que compila información relevante acerca de los residuos.
“Con el adiós a la sociedad del despilfarro, el manejo de los residuos sólidos se convierte en una parte integrante de la economía de los países. Su problemática ocupa un lugar prioritario y los sectores público y privado demandan actividades tendientes a minimizar los perjuicios ambientales de los procesos productivos, industriales y de consumo, con la consecuente generación de desechos.
La responsabilidad en el manejo de los residuos sólidos recae en los gobiernos locales (municipios), con presupuestos anuales que, hace poco más de un lustro, oscilaban entre 20% y 50%. Sin embargo, pese a que la política es prioritaria, se encuentran coberturas del servicio que solo llegan al 89% en grandes ciudades y entre el 50% a 70% en las pequeñas, considerando, además, que su población y economías están en crecimiento permanente.
La generación de residuos domiciliarios varía entre 0,3 a 0,8 Kg./ habitante/día y sumando la carga del residuo institucional, comercial e industrial, se aumenta en un rango de 0,5 a 1,2 Kg./ habitante/día.
De acuerdo con la composición de los residuos, se encuentra entre un 40% y 70% de carga o materia orgánica; entre 20% a 50% de material con posibilidad de recuperación y reutilización, denominado ‘inorgánico’ o ‘de reciclaje’ y un 10% de material inorgánico no reciclable, inerte y especial. Por otra parte, los costos de recolección y transporte de los residuos varían entre US$15 a US$40 por tonelada y su disposición en rellenos sanitarios entre US$3 a US$10 por tonelada”.
Planes de manejo integral de residuos sólidos –PMIRS- como instrumentos económicos de control en el área metropolitana del valle de aburrá, trabajo de monografía por Jaid Betancur L.
“Con el adiós a la sociedad del despilfarro, el manejo de los residuos sólidos se convierte en una parte integrante de la economía de los países. Su problemática ocupa un lugar prioritario y los sectores público y privado demandan actividades tendientes a minimizar los perjuicios ambientales de los procesos productivos, industriales y de consumo, con la consecuente generación de desechos.
La responsabilidad en el manejo de los residuos sólidos recae en los gobiernos locales (municipios), con presupuestos anuales que, hace poco más de un lustro, oscilaban entre 20% y 50%. Sin embargo, pese a que la política es prioritaria, se encuentran coberturas del servicio que solo llegan al 89% en grandes ciudades y entre el 50% a 70% en las pequeñas, considerando, además, que su población y economías están en crecimiento permanente.
La generación de residuos domiciliarios varía entre 0,3 a 0,8 Kg./ habitante/día y sumando la carga del residuo institucional, comercial e industrial, se aumenta en un rango de 0,5 a 1,2 Kg./ habitante/día.
De acuerdo con la composición de los residuos, se encuentra entre un 40% y 70% de carga o materia orgánica; entre 20% a 50% de material con posibilidad de recuperación y reutilización, denominado ‘inorgánico’ o ‘de reciclaje’ y un 10% de material inorgánico no reciclable, inerte y especial. Por otra parte, los costos de recolección y transporte de los residuos varían entre US$15 a US$40 por tonelada y su disposición en rellenos sanitarios entre US$3 a US$10 por tonelada”.
Planes de manejo integral de residuos sólidos –PMIRS- como instrumentos económicos de control en el área metropolitana del valle de aburrá, trabajo de monografía por Jaid Betancur L.